Boletín InterCambios Nº 64, La identidad cultural en el desarrollo territorial rural
Opine: ¿Es posible que la valorización del patrimonio cultural de los territorios rurales pobres se constituya en un motor de procesos localizados de desarrollo que contribuyan a reducir la pobreza, la desigualdad y la exclusión?
| Rocio Cordova escribió el 12/12/2006 a las 19:00 Hrs. |
| En realidad con una adecuda gestion del patrimonio cultural y la concientizacion de la poblacion local, el patrimonio cultural podria convertirse es una adecudada estrategia de desarrollo turistico para esa comunidad. Sólo hace falta iniciativa local y desarrollo de proyectos participativos que tengan como principales actores a las mujeres y jovenes, que son los mas excluidos y obligados a migrar por no encontrar trabajo en su comunidad. |
| Marlo Brito escribió el 05/10/2006 a las 12:13 Hrs. |
| No estoy de acuerdo con la pregunta. Al contrario, la valorización del patrimonio cultural de los territorios rurales es una condición básica (no una mera posibilidad) de impulsar procesos de desarrollo local. El universo simbólico y la riqueza tangible de lo rural son los principales pilares de movilización para la construcción de ciudadanía. |
| Elena Díaz escribió el 04/10/2006 a las 18:26 Hrs. |
| Sí es posible, porque colabora en el afloramiento de identidades latentes, lo que produce interesantes sinergias. Pero no es suficiente. Hace falta contacto con incorporación de habilidades, destrezas y conocimientos que permitan un mínimo y necesario contacto con el resto del mundo globalizado. Es bueno conocerse, pero es necesario que te conozcan. |
| Amed Aguilar C. escribió el 19/09/2006 a las 09:53 Hrs. |
| El problema central de las comunidades sigue siendo la migracion y las causas fundamentales en la acualidad es la corrupcion de las instituciones publicas rurales. Existe un abandono en los pueblos del personal asignado para ser promotor del desarrollo. Las comunidades campesinas, hoy por hoy, son la unica reserva moral de un pais que viene siendo arrasado sistematicamente por una cultura dominante expoliadora centralista. Lo fundamental en cuanto al patrimonio es crear sistemas de gestion sustentable mediante cooperativas intercomunales que gestionen su produccion y regulen los terminos de intercambio con el exterior, a la vez que organizadamente puedan participar en los procesos de participacion ciudadana, presupuesto participativo y obligar a las comunas a que inviertan en desarrollo social patrimonial turistico porque no se puede hablar de un revalorar solo a traves de un sustento social sino economico politico y ambiental. |
| Eric Fuentes Cornejo escribió el 30/08/2006 a las 10:19 Hrs. |
| Creo que el patrimonio cultural, en los espacios rurales debe ser un elemento transversal para generar un desarrollo integral y equitativo. Además, la variable de educación debe cumplir esta misma función. De esta manera se podrán generar políticas de desarrollo enfocadas en las personas, situación que hoy no se da, por lo menos en Chile Las acciones generadas hacia el sector rural han sido hasta el día de hoy propuestas que no han tenido sostenibilidad en el tiempo, más bien han propendido a cubrir faltas, principalmente en las medio ambientales, de educación y otras, donde ya existe un gran daño en el territorio, como también postergación en las personas.
|
| Gladys Elena escribió el 29/08/2006 a las 17:49 Hrs. |
| Claro que es posible. Primero debemos comenzar a educar esa población frente al valor que tiene todo su patrimonio para que aprendan a quererlo y a defenderlo, logrando todos los rincones de nuestros países. Por más pobres que sean tendrán la riqueza mayor que es el conocimiento y esto les permitirá no excluirse, por ende siempre buscarán ser iguales y a medida que la educación llegue a estos lugares recónditos, se hará mas fácil explotar lo que se tiene sin necesidad de salir a buscar otros horizontes.
|
| Graciela Beauregard Solís escribió el 15/08/2006 a las 22:24 Hrs. |
| Sí es posible, siempre y cuando TODOS los habitantes de la comunidad objeto de desarrollo tengan plena conciencia de ello. Por ejemplo: En Huimanguillo Tabasco, México, en el poblado Fco. J. Mújica, no todos los habitantes del mismo comparten la idea del desarrollo rural y tienen conflictos entre sí. |
| Elias J. Mujica escribió el 09/08/2006 a las 13:29 Hrs. |
| No sólo es posible, sino que existen buenos ejemplos en la región. Sin embargo, no se ha avanzado lo suficiente, principalmente por el énfasis tradicional de los conservadores y responsables de los bienes patrimoniales de considerarlos como una urna de cristal, sólo para iniciados, dificultando la sinergia que debe existir entre el manejo del patrimonio cultural y el desarrollo de la comunidad. Se requiere mayor dialogo entre ambos sectores, ya que por un lado es correcto que por lo general el patrimonio cultural es un bien frágil, fácilmente erosionable, que requiere un tratamiento especial; pero por el otro es igualmente cierto que un patrimonio cultural al margen de la población que lo rodea y sin beneficiarla no tiene sentido. Por ultimo, hay una orfandad muy grande de políticas adecuadas para lograr conservar nuestro patrimonio beneficiando a la comunidad.
|
| Ingo Gentes escribió el 07/08/2006 a las 12:09 Hrs. |
| En los últimos años, las entidades prestadoras de servicios y las instituciones gubernamentales para la zona andina están recomendando con mayor frecuencia la implementación de sistemas de servicios ambientales que enfocan la valoración y valorización del territorio. El argumento principal es frenar o revertir el daño ambiental y generar nuevas fuentes de financiamiento para el desarrollo rural en zonas rezagadas. Este artículo da cuenta de la gran diversidad conceptual existente, así como de formas y resultados diversos de estos sistemas, la mayoría de ellos de carácter piloto o experimental. A mi modo de ver, el criterio de evaluación crítica de modelos de valorización territorial como los pagos o compensaciones por servicios ambientales se debería basar en la posibilidad de amparar efectivamente los derechos y territorios de las comunidades locales, sean indígenas o campesinas, por medio de estos sistemas. Por tanto, en el debate conceptual sobre el valor del agua se requiere asumir una cantidad de variables socioculturales, religiosas y organizativas. Todavía vivimos una fuerte asimetría de poder en los Estados y zonas rurales de la región, donde los sistemas de servicios ambientales introducen también una perspectiva secular, racional y burocrática, que en el ámbito de las autoridades responsables del manejo de los recursos hídricos, por ejemplo, muchas veces se traduce en una función social disminuida, en contraste con la función social o ritual que estaba reservada a las autoridades tradicionales y en la que se ha sustentado la resistencia y persistencia de los sistemas hídricos locales, particularmente en los Andes. Por tanto, antes que elaborar modelos especulativos sugiero desarrollar estrategias de validación del ambiente y sus recursos o capitales naturales, que deben revisar antecedentes sobre la procedencia histórica y territorial de los derechos en cada territorio indígena-campesino en particular; adquirir conocimientos técnico-hidráulicos sobre la manera de distribuir los recursos hídricos en un sistema dado (especialmente, para evitar abusos, por ejemplo, por robos, sobreturnos, transacciones hídricas a centros económicos sin previa consulta colectiva, y otros); conocer el tipo y grado de organización comunitaria en torno del agua en un sistema dado; y, elaborar paralelamente políticas y programas de apoyo a la gestión y capacitación para la gestión de sistemas de obras hidráulicas, por ejemplo, y fortalecer a los comuneros en la gestión integrada del agua y en la legislación oficial para contrarrestar un acaparamiento de derechos de aprovechamiento en manos de unos pocos actores poderosos.
|
| Eddie Moisés Gnzález escribió el 03/08/2006 a las 11:24 Hrs. |
| La identidad, en general, crea las condiciones sicológicas y sociales internas a un grupo específico (el portador). Tales condiciones aparentan tener vínculos relacionales más que tangibles. Cuando se proyecta tal grupo con la fuerza de su identidad se establece diferencias en la capacidad de escoger de los otros, el segmento de población que se vincula con ellos. |
| Irma Lorena Acosta Reveles escribió el 02/08/2006 a las 16:44 Hrs. |
| Es una realidad que a partir de la cultura específica de cada localidad o comunidad se generan bienes y servicios atractivos a consumidores de productos exóticos, orgánicos, típicos, etc. Lógicamente esto representa una oportunidad de ingresos alternativos o complementarios para las familias o grupos de productores. El problema es que en muchas ocasiones las casas comerciales acaparan esa producción para su beneficio, quedando en la intermediación la mayor parte de los beneficios, mientras las comunidades y familias continúan en la infrasubsistencia. |
| Félix León Gutiérrez escribió el 02/08/2006 a las 15:07 Hrs. |
| La interiorización, valorización y puesta en práctica de la cosmovisión, cultura y usos y costumbres, sin lugar a dudas se convierte en un instrumento de construcción colectiva de propuestas de desarrollo, es decir, de mejoramiento de las condiciones y calidad de vida de la población. La lucha contra la pobreza debe comenzar a partir de los sistemas y organizaciones propios de las pobladores y comunidades rurales (indígenas), a fin que el desarrollo permita un despegue cultural, social, productivo y económico de los pobladores y comunidades rurales. |
| Juan francisco Leal R. escribió el 01/08/2006 a las 23:28 Hrs. |
| Yo estoy totalmente convencido de ello, ya que en la medida en que los pobres valoren su patrimonio cultural, en esa medida se identificarán con su cultura y se sentirán orgullosos de ella y ese orgullo les permitirá encontrar senderos para superar la pobreza.
|